El precio de ser mujer: tasa rosa y desigualdad salarial.

El precio de ser mujer, tasa rosa, brecha salarial, pobreza menstrual y un poco de historia.

Introducción.

En año 1970, Boston Women Health Collective rompió los tabués que rodeaban al cuerpo femenino con la publicación de un manifiesto de 190 folios en el que reivindicaban, entre otras cosas, capacitar a las mujeres con las herramientas necesarias para el autoconocimiento de su cuerpo, compartiendo experiencias. En los folios mecanografiados se habló de aborto, embarazo, lactancia, leyes médicas, control de natalidad, anatomía, sexualidad[1]

Ese año, este colectivo denunció la forma en la que eran tratadas por algunos doctores por el mero hecho de ser mujeres. A día de hoy, casi 50 años después esto no ha cambiado en ciertos aspectos. La sanidad sigue considerando como un problema menor el dolor menstrual, son caprichos de niñas consentidas y se piensa que muchas mujeres, simplemente por ser mujer, no tienen la capacidad de decidir sobre su cuerpo.

Este ensayo versa sobre la actitud de la sociedad que juzga a la mujer en base a su cuerpo y como lo convierte en objeto de desigualdad.

Tal como se recogió en el capítulo dedicado a Anatomy and Physiology: solo cuando somos jóvenes podemos disfrutar de nuestro cuerpo, jugando fuera o corriendo; o simplemente enfadándonos porque sí. Pero cuando crecemos, nuestro cuerpo se vuelve un arma contra nostras mismas al enseñarnos a odiarlo, a someterlo a cánones irreales, imponiendo tasas extras a sus condiciones fisiológicas o simplemente, haciéndonos creer que no nos pertenece.

La tasa rosa: discriminación fisiológica.

En España se estima que una mujer vivirá entorno a unos 85 años[2] de los cuales; si la menopausia llega entorno a los 48 años y la menarquía se produce sobre los 12 años, en total dicha niña pasará casi 36 años menstruando una vez al mes.[3] Una simple multiplicación revela con un ciclo de siete días, está casi 1.872 días[4] consumiendo productos de higiene femenina. Más de cinco años siendo consumidor ininterrumpido de un producto que al no considerarse de primera necesidad tiene una tasa impositiva del 10%; seis puntos más en caso de ser considerados producto de primera necesidad.

Pero la conocida como tasa rosa, woman tax o pink tax no graba únicamente los productos de higiene básica; un estudio del departamento del consumidor de Nueva York comparó más de 800 productos de diferentes categorías, la versión femenina de la mayoría era un 42% más cara que la masculina.[5] Se estima que las mujeres se gastan de media casi 1.400 dólares más por los mismos productos cada año.[6]

¿El motivo de esta desigualdad de precios? Según la revista Forbes, el marketing defiende que las mujeres están dispuestas a gastar más por su cuidado personal.

La impopularidad de dicho impuesto no radica únicamente en que es un sinsentido pagar más por un producto en color rosa (un desodorante Rexona masculino cuesta 2.69; el femenino 4.99); de media una mujer española cobra un 34.5%[7] menos que los hombres por realizar el mismo trabajo; en Inglaterra ronda un 8.2%.[8]

¿A qué se debe esta diferencia?

En España, cuando la mujer se incorporó al mercado laboral, su salario solo se percibía como un complemento al que ganaba su marido; a día de hoy esta diferencia salarial se debe a que las mujeres ocupan cargos menos remunerados que los varones.[9] La Encuesta Europea de Estructura Salarial realizada en 1995 situaba a España como el país con mayor diferencia seguido por Irlanda, Bélgica, Italia y Dinamarca. La encuesta justificaba esta brecha en las diferencias productivas, las mujeres trabajaban menos horas por lo que ganaban menos y en la existencia del llamado “techo de cristal”, al no ocupar cargos de importancia, el salario que percibían era menor. Dieciséis años después, la diferencia salarial seguía siendo una realidad tanto en España como en los países citados; según la publicación del INE, en el 2011 las mujeres ganaban un 16.4%[10]  menos que los hombres en la Unión Europea. La justificación de la misma siguió siendo que las mujeres percibían un menor salario por hora, realizaban menos horas de trabajo remunerado y en general, presentaba una tasa de empleo inferior. Además, las mujeres son las que se dedican tanto al cuidado de los hijos como el de los padres, por lo que al final trabajan una cantidad menor de horas que los hombres.

Esta diferencia salarial unida a la existencia de impuestos que gravan como productos de lujo útiles de primera necesidad ha derivado en la existencia de un  fenómeno conocido como Period poverty que se podría traducir como la pobreza del periodo.  Colectivos angloparlante como Bloodygoodperiod  o Red Box Project luchan por eliminar una lacra de pobreza que afecta a miles de niñas y mujeres en el mundo; personas que por una condición fisiológica de su cuerpo  deben afrontar un gasto no siempre asumible ya que “si no puedes permitirte comprar comida, no puedes permitirte productos de higiene menstrual.”

Conclusión.

A simple vista, puede ser que la conocida como tasa rosa no sea más que una forma de aprovechar la creencia de que las mujeres deben invertir en sus cuerpos, en su belleza como una forma de reafirmar su feminidad; pero desde mi punto de vista y como tal como he intentado justificar en el ensayo, en ambos casos se realiza una discriminación negativa de la mujer en razón de su cuerpo, ya sea para que se adecue a unos cánones irreales o como nicho económico, al considerarse que sus funciones vitales son un extra está sometido a un impuesto sobre el valor adquisitivo superior al de otros medicamentos, productos de higiene o simplemente versiones feminizadas de productos que podrían ser perfectamente unisex.

Para concluir, me gustaría añadir el porqué de la elección de este tema para el ensayo. Mientras veíamos en clase la desigualdad existente entre ambos géneros, no se habló de la desigualdad de precios, algo que considero importante tal como he reflejado aquí; tampoco se mencionó lo que implica a nivel fisiológico ser género fluido o transgénero. En marzo del pasado año surgió la campaña #ImOn cuyo objetivo era cambiar percepciones y romper los estigmas que rodean a la menstruación; para dar mayor impacto a la campaña, se contó con la colaboración de Kenny Jones[11], modelo transgénero.


[1] Boston Women Health Collective, Women and their bodies: a course. (New England Free Press:1970), 3-5.
[2] Instituto Nacional de Estadística. “Indicadores de Mortalidad”, http://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=1414 (consultado el 04/01/2019)
[3] Geosalud. “Menstruación y ciclo menstrual”. https://www.geosalud.com/ginecologia/menstruacion_pg2.htm (Consultado el 20/12/2018)
[4] Isabel Valdés. “Tasa rosa: las compresas y tampones tienen el mismo IVA que el caviar,” El país, 10 de noviembre de 2017. Sección de economía https://elpais.com/elpais/2017/11/10/actualidad/1510308704_913366.html. (consultado el 20/12/2018)
[5] Consumer Reports. “Building a better world, togeter.” Consumer Report, 31 Mayo de 2018.  https://www.consumerreports.org/consumer-protection/building-a-better-world-together-july-2018/ (Consultado el 28/12/2018)
[6]“The woman tax: how gendered pricing cost women almost 1,400 dolares a year.” Forbes. 15 Mayo 2012. https://www.forbes.com/sites/learnvest/2012/05/15/the-woman-tax-how-gendered-pricing-costs-women-almost-1400-a-year/ (Consultado el 28/12/2018)
[7] Instituto Nacional de Estadística.”Los salarios en España y en UE” Cifras INE, Agosto del 2014; https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INECifrasINE_C&cid=1259943779532&p=1254735116567&pagename=ProductosYServicios%2FINECifrasINE_C%2FPYSDetalleCifrasINE (Consultado el  28 febrero del 2018)
[8] “Gender pay gap: Men still earn more than woman at most firms” BBC, 21 de febrero del 2018. Business . https://www.bbc.com/news/business-43129339. (Consultado el 28/12/2018)
[9]Simón, Hipólito. 2006. “Diferencias salariales entre hombres y mujeres en España: una comparación internacional con datos emparejados empresa-trabajador”. Investigaciones Económicas XXX (1): 57
[10] “La brecha salaria entre géneros en España”. Comisión Europea, Noviembre del 2017. https://ec.europa.eu/info/policies/justice-and-fundamental-rights/gender-equality
[11] Verne, “Un modelo trans protagoniza una campaña sobre la regla.” https://verne.elpais.com/verne/2018/03/24/articulo/1521903538_655726.html

Ilustración de portada: drasan art

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